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Complementando el cepillado: raspador lingual e hilo dental

Complementando el cepillado: raspador lingual e hilo dental

A principios de esta semana veíamos el proceso concreto para lavarse los dientes correctamente y, cómo no, este proceso terminaba con la limpieza de nuestra lengua ya que allí se acumulan muchos restos de comida y, por tanto, pueden proliferar todo tipo de bacterias y patógenos.

Para evitar que esto suceda, en la Clínica Dental Cuadrado te recomendamos el uso de un raspador lingual para eliminar todos estos restos de comida correctamente. Cierto es que también se puede limpiar con el propio cepillo de dientes pero el resultado obtenido con el raspador lingual es mucho más óptimo.

Además, es muy sencillo de utilizar. Sólo tienes que sacar hacia afuera tu lengua y colocar el raspador en la zona posterior de ésta, tan atrás como te sea posible, eso sí, sin hacerte daño ni producirte náuseas.

Una vez situado el raspador en su sitio, es tan fácil como hacer un barrido por la superficie de la lengua, desde atrás hacia adelante. Repetir un par de veces hasta observar la lengua bien limpia e, inmediatamente después, finalizar el proceso enjuagándote la boca para terminar de expulsar los restos que se pudieran haber quedado dentro.

Momento de usar el hilo o seda dental

Todo lo que hemos explicado hasta ahora está muy bien pero la limpieza de nuestra boca no será completa mientras no empecemos a utilizar el denominado hilo o seda dental. Hay quienes emplean en su lugar los cepillos interproximales, los cuales son también herramientas muy eficientes, de hecho, hablaremos de ellos en próximos posts pero, en esta ocasión, nos centraremos en el hilo dental.

Obviamente, la parte principal de nuestra higiene bucodental diaria debe ser el cepillado de dientes, realizando éste de manera minuciosa, tal y como describíamos hace poco en nuestro blog. No obstante, hay que complementarlos con estas dos herramientas que estamos comentando en este artículo: el raspador lingual y el hilo dental.

También es bastante recomendable hacer uso de un buen colutorio para complementar el enjuagado final que hemos comentado antes, justo después de terminar de limpiar nuestra lengua o después de usar el hilo dental, eso ya al gusto de cada uno.

Todas estas herramientas nos permitirán llegar a zonas de nuestra boca a las que no podemos acceder con el cepillo de dientes. Por eso es más que recomendable utilizarlas por lo menos una vez al día. De este modo, estaremos asegurándonos de tener una buena salud oral, con las ventajas que este hecho conlleva para nuestro bienestar general.

Con esto habríamos acabado un proceso de limpieza oral bien completo y con esto también acabamos el post de esta semana, adelantándoos que la semana que viene hablaremos de los cepillos de dientes eléctricos. ¡Permaneced muy atentos a nuestro blog y redes sociales!