Getafe: 916821842 | Móstoles: 916185194 [email protected]

Consejos para prevenir enfermedades de las encías y evitar la aparición de caries

Consejos para prevenir enfermedades de las encías y evitar la aparición de caries

Hay ciertas señales inequívocas que nos indican que nuestras encías pueden estar enfermas y necesitan un tratamiento urgente. Por ejemplo, que estén hinchadas o inflamadas, que estén intensamente enrojecidas o que nos sangren con frecuencia y, muchas veces, de manera espontánea, sin que estemos necesariamente limpiándonos los dientes.

Lo peor de todo es que muchas de estas enfermedades, como por ejemplo la gingivitis, no son dolorosas al principio, con lo que si no estamos atentos a estas “pequeñas” indicaciones, no seremos capaces de detectar la enfermedad en sus primeros estadios y, por tanto, irá cada vez a más si no recibimos un tratamiento adecuado.

Las enfermedades que afectan a las encías, se suelen caracterizar por atacar y destruir los tejidos que sostienen y protegen a nuestros dientes, con lo que, con el paso del tiempo, nos pueden producir “periodontitis”, es decir, algunos de nuestros dientes dejan de estar “fijos” y empiezan a moverse. Lo peor de todo es que, si no hacemos nada para remediarlo, podemos incluso perder las piezas dentales afectadas, con el perjuicio que eso supone para nuestra salud.

 

Seamos conscientes de lo importante que es cuidar nuestra salud bucodental

Detrás de este tipo de enfermedades y patologías se suele encontrar una higiene bucodental inadecuada que da paso a una proliferación de bacterias en nuestras encías, dientes, lengua y boca en general. Las bacterias son, precisamente, las principales responsables de todas estas alteraciones, incluidas las que se producen en los dientes, con las denominadas caries. Y lo peor de todo es que son contagiosas, es decir, se las podemos transmitir a otros.

Es por eso que los consejos que os vamos a ofrecer para poder prevenir la aparición de enfermedades en las encías, o de caries en nuestra dentadura, giran en torno a la importancia de mantener “a raya” a estos indeseables “inquilinos” de nuestra boca. Veamos qué podemos hacer por nuestra salud bucal en general.

Cepíllate los dientes con una buena pasta dentífrica después de cada comida

Puede parecer algo obvio pero no todo el mundo se cepilla los dientes correctamente después de cada comida importante, con el riesgo para su salud que esta decisión conlleva. Hay que hacerlo, utilizando una buena pasta dentífrica, durante aproximadamente unos dos minutos, haciendo especial énfasis en la importancia de lavarse los dientes antes de irnos a la cama, ya que en este momento del día nuestras defensas están especialmente bajas.

 

Limpiar la lengua, esa gran olvidada…

Por lo que sea, muchas veces cuando estamos limpiándonos los dientes, después de comer, se nos olvida que nuestra lengua también se ensucia y que, por tanto, también debemos limpiarla. Para ello, recuerda cepillar tu lengua con movimientos suaves del cepillo (muchos llevan partes especiales para limpiar la lengua), siempre desde atrás hacia delante, para no hacernos daño.

Renueva tu cepillo de dientes cada tres o cuatro meses

Hoy no vamos a entrar en el debate de si es mejor usar un cepillo de dientes convencional o uno eléctrico pero sí que vamos a incidir en la importancia de renovar nuestro cepillo manual, o el cabezal de nuestro cepillo eléctrico, cada tres o cuatro meses, según el uso que le demos a dicho cepillo y según la calidad del mismo. A la mínima señal de que las cerdas del cepillo están desgastadas en exceso y, por tanto, de que no harán bien su función, no hay que dudarlo.

Seda dental o cepillos interdentales para eliminar la suciedad que se queda entre los dientes

Quien más y quién menos, todos tenemos pequeños huecos entre nuestros dientes, huecos donde a menudo se quedan restos de alimentos cuando comemos. Al cepillarnos no siempre conseguimos eliminar estos desechos y es por eso que es muy aconsejable complementar este cepillado con el uso de seda o hilo dental. Otra herramienta muy útil para cumplir este objetivo, al adaptarse perfectamente a estos espacios interdentales, son los llamados cepillos interdentales. No olvides usar una u otra.

Los enjuagues nunca pueden sustituir un buen cepillado

Es recomendable complementar nuestro cepillado dental diario con el uso de un buen colutorio con el que enjuagar nuestra boca y poder llegar a todos los rincones de la misma. Sin embargo, estos colutorios de por sí no pueden reemplazar la acción de un cepillado adecuado, es decir, son tratamientos complementarios, nunca independientes.

 

En situaciones más complejas visita a tu dentista de confianza

Ante situaciones más complejas como, por ejemplo, la aparición del temido mal aliento, lo que los especialistas llaman “halitosis”, es mejor que consultes a tu dentista de confianza para estudiar las causas concretas que te están ocasionando dicho problema y ponerle remedio de manera adecuada.

En caso de que nuestra salud bucodental no se vea resentida, es decir, la situación ideal que todos buscamos, es recomendable visitar, de todos modos, a nuestro dentista dos veces al año, es decir, cada seis meses aproximadamente. Con esta simple medida nos aseguramos de que todo está bien y nos podemos quedar bien tranquilos.

Sea cual sea tu caso, sólo tienes que ponerte en contacto con los centros de la Clínica Dental Cuadrado, búscanos en Getafe y Móstoles (Madrid) y deja que nuestros especialistas estudien tu caso concreto. Ya verás cómo te ayudamos a recuperar la sonrisa.